Balada por una escritura moribunda

Y por otra parte, contrario a la facilidad de las redes sociales, creo que publicar un blog se ha vuelto muy complejo. Me refiero a publicar tu propio blog, no usar el servicio o plataforma de alguien más, que se vuelve lo mismo que publicar en Youtube o Twitter. Es cierto que los actuales sistemas de publicación, con los que uno es dueño y señor real del proceso, se han vuelto muy eficientes y cada día cuentan con más características. Y por supuesto que tener una mejor administración de un sitio y mejores herramientas de presentación es algo con lo que soñaba uno como bloguero cuando todo esto iniciaba hace más de diez años. Pero como todo, esto tiene su lado negativo.

Un ejemplo es la presentación. Antes solo teníamos HTML y plantillas muy elementales. Todo bloguero soñaba con tener un diseño propio. Algunos preferíamos detenernos mas en tipografías y legibilidad, otros sucumbían a los colores e imágenes. Ahora, con la plantilla más básica del sistema de publicación más común se obtienen resultados altamente profesionales y sitios dinámicos y no estáticos, que para quienes entendemos la diferencia facilita tremendamente las cosas.

Pero la verdad, hace tiempo que quedó tan bonito mi sitio web, donde está mi blog, que se empezó a convertir en una responsabilidad. Ha dejado de ser un cuaderno de notas, un diario o bitácora de apuntes diarios para ser un espacio de publicación con textos más acabados.

Escribe uno diferente en un cuaderno escolar de papel barato que en una moleskine de alto precio.

Esto implica que cuando pienso en publicar pienso en algo que valga la pena, tema relevante, cuidar el contenido, revisar dos o tres veces la ortografía y gramática, pensar en los lectores, sus reacciones.

Cuando los blogs empezaron tenías una sola página en la que ibas acumulando notas. Si acaso, algún sistema muy elemental y básico para hacer páginas por separado. El soporte de una base de datos tras bambalinas llego después.

De hecho, tenía una categoría en mi blog llamada divagaciones y delirios, donde canalizaba todo lo que carecía de seriedad y tenía mas de juego. Estaba otra categoría, los microensayos, para ponerme mas serio, pero no mucho, porque es imposible ponerse serio en la brevedad. Con perdón de Twitter.

Claro, paseando por Facebook mi estándar de seriedad y juego se tiene que ajustar al encontrarme con fotos de gatos haciendo gracias y la cantidad de me gusta que reciben.

Creo que esa informalidad de antaño también permitía un contacto más directo con la escritura y más confianza para escribir. Y bueno, Google todavía no indexaba todo. O al menos no estábamos conscientes de lo que iba a representar esa indexación. Publicar sobre un tema significa ahora dejar una lápida con nuestras palabras que algún día alguien va a leer, y seguramente citar totalmente fuera de contexto. Me gustaba más ver a los blogs como periódicos murales o tablero de avisos. Ahora se han convertido en pequeñas enciclopedias o noticiarios que rápidamente se vuelven hemerotecas.

Y no me niego a lo actual. Hay una gran cantidad de blogs que sigo y que me informan, o bien, posts o entradas con los que me encuentro cuando estoy buscando algo y son una buena referencia y demás. Pero por ejemplo, con todo lo polémico que puede ser, extraño lo que alt1040.com era, con un Eduardo Arcos escribiendo con su propia voz. Ahora no solo alt1040.com sino todo Hipertextual (conjunto de blogs derivados del original) se ha convertido en una revista, plataforma de contenidos, o como sea que se le llame ahora. Para seguir a alguien de manera más informal está Twitter (que de todos modos los blogueros usamos para promover o dar a conocer nuestros posts), y supongo que Facebook. Pero Facebook y yo no somos amigos.

En el otro extremo estaba el recién extinto librodenotas.com que si bien exploró la generación de contenidos propios y no solamente la reseña y comentario de lo que se publicaba en otros sitios, terminó por desaparecer en buena medida por el tiempo y carga de trabajo que se había vuelto para sus creadores. Los entiendo perfectamente si parte de las razones es que todo esto se volvió complicado.

Mientras alt1040.com (que inició con otro nombre que ahora no recuerdo) se adaptó al cambio y no solo ha logrado sobrevivir sino expandirse y volverse una empresa, está muy lejos de ser un blog como lo entendíamos originalmente.

Librodenotas.com se logró mantener un poco mas fiel a sus orígenes, pero el costo ha sido su cierre editorial.

En fin, ideas sueltas. Mientras escribo esto tengo mis dudas si publicarlo o no. Hace diez años no lo hubiera dudado. Seguramente lo hubiera publicado por partes, casi al mismo ritmo en que lo iba escribiendo. Hoy lo reviso y espero a tener algo mas desarrollado.

Extraño los blogs.