La memoria y el reloj de arena

La memoria es la tenue melodía que queda cuando logramos callar el incontenible ruido de los olvidos; es residuo dejado por la amnesia antes de partir; es conservar el orden de una habitación casi vacía; es la ordenación de la ausencia; es la acción desesperada de una ampolleta rota de cristal por contener, detener, y no perder su arena (por contener, detener, y no perder su sustancia).

La gran peste

La humanidad casi se ha extinguido. La Gran Peste ha aparecido para cumplir las profecías. Dentro de una fortaleza amurallada, un grupo de sobrevivientes viven los últimos días de su existencia sobre la Tierra. De repente, alguien llama a la puerta de la fortaleza: una mujer en el exterior pide entrar. “Estamos todos enfermos”, le dicen desde adentro. “Vete sino quieres enfermar”. “Prefiero la enfermedad a la soledad”, contesta la mujer. Y las puertas del infierno se abren para recibir a quien el destino a concedido la virtud que algunos desean pero a ella no le importa perder.

El veneno de la imagen

Tenemos que purgar con la palabra el veneno de la imagen que se cuela por nuestros ojos.