Distancia irreductible

Reconocer que hay una distancia irreductible: el acercamiento entre humanos es asintótico.

Conocer a alguien a sabiendas que es imposible de conocer… del todo.

Mirar a alguien a sabiendas de que es imposible de mirar: filtran mis ojos, filtra mi pasado, filtra mi ego, filtra mi lenguaje. El otro, emisor, también filtra.

Escuchar a alguien a sabiendas que es imposible de escuchar: filtra mi oído, filtra mi pasado…
—No nos alcanzaremos del todo, por más que lo intentemos.

—Pero lo intentamos. Continuamente. Siempre.

El tigre y la hormiga

Dos formas del tiempo: conocer a alguien desde hace mucho tiempo (los amigos de infancia, la familia) y conocer a alguien durante mucho tiempo (mi amor, mi cómplice…).

¿Qué nos da esta segunda forma sobre la primera?

En la primera se conoce por intensidades, por golpes. Eventos importantes pero espaciados. Rapidez, precipitación.

En la segunda es conocer a alguien en el día a día, en su dormir, despertar, correr, cagar, leer, llorar y reir cotidiano. Mucho de este conocimiento es por observación, por captación. Saber mirar, saber escuchar. Lentitud, prudencia. Conocimiento por continuidad.

El tigre y la hormiga.

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