MTV: la nueva revolución

La que fuera la cadena de televisión que revolucionó los contenidos de la misma al atreverse a hacer un canal de puros videoclips musicales, ahora se atreve a subir toda su videoteca a Internet.

MTV es sinónimo de una televisión fragmentada, de ritmo vertiginoso, donde el zapping dejó de hacerse en el control remoto para suceder directamente en la pantalla. En lugar de que cada 3 minutos cambie de canal buscando otro contenido, MTV lo hace por usted. Ese pudo haber sido su slogan.

Hoy, se deciden a un nuevo salto. Todos sus videos ahora por Internet. Interesante movimiento.

Liga: MTV MUSIC – I Want My MTV

¿Adiós a los blogs?

En el tono extremo que le caracteriza (ya sea por apocalíptica o por integrada en palabras de Humberto Eco), la revista Wired declara la muerte de los blogs. Se trata de mostrarse vanguardista y polémico, de marcar una línea entre la tecnología llamada web 1.0 y la web 2.0. Incluso de ser provocativo y remover a más de alguno de su zona de confort.

Lo cierto es que para variar confundimos lo esencial. Los blogs son solo un formato muy ligado a la herramienta que se usa para generarlos o publicarlos. Decir que los blogs están muertos porque es el momento de la web 2.0 equivale a decir que la música está muerta porque no se venden CDs.

Lo importante de los blogs es su contenido. Hay blogs que pueden recibir esa denominación únicamente porque la herramienta que usan para publicar los define. Tal es el caso del Hufftngton Post, publicado en Movable Type (herramienta de blogs) pero que en cuanto a contenido es prácticamente una revista web.

O bien, hay quien usa Twitter (una herramienta catalogada como web 2.0) casi como un blog, con posts o textos breves pero que no tienen nada que ver con «qué estás haciendo ahora». Aquí un ejemplo.

Es confundir a un diario personal o de trabajo («diary» o «journal») con el cuaderno donde lo escribimos. Aún cuando los cuadernos de papel pasen de moda, la gente sigue escribiendo diarios. Lo importante no está en si se seguirán o no usando equis, ye o zeta herramientas, sino si la gente seguira escribiendo, publicando y leyendo contenidos personales.

Las otras pantallas

Antes, para saber cuánta gente veía una película bastaba con contar los boletos de las entradas. Si queríamos saber quién veía la película, con un pequeño sondeo a la hora de recoger los boletos podíamos averiguar edad, sexo y tal vez hasta nivel socio económico.

Con la televisión se complicó un poco el asunto. Instalamos un audímetro o medidor de audiencia en casas seleccionadas mediante métodos muestrales y estadísticos. Con ello es posible monitorear a los hogares para calcular cuántos ven TV, el canal y hasta las personas que lo ven.

Internet siempre ha sido polémico en cuanto a la medición desde el punto de vista de la audiencia. Se han intentado medidores similares a los de televisión en las computadoras de las casas u hogares seleccionados. Sin embargo, siempre está en duda que las personas se comporten de modo normal al saberse monitoreadas. Especialmente en un medio como Internet que no solo revela las preferencias en cuanto a programas sino a través del cual se envían correos electrónicos o emails personales.

Un sustituto a esta medición es la que cada sitio web puede tener. Hay varios sistemas pero la mayoría puede dar buenos datos sobre cantidad de páginas vistas, visitantes, etc. La duda siempre está en poder identificar socio demográficos en esta medición.

Otra fuente de información para conocer el flujo de audiencia en la red lo tienen los buscadores. Pueden mapear los sitios a los que la gente entra a través de ellos y en el caso de los que usan sistemas de indexación, pueden incluso tener una buena idea de las visitas de un sitio web a otro.

Pero es en términos de contenidos que la medición de audiencia se está complicando. Cualquiera que hoy carga un iPhone, iPod o cualquier teléfono con conexión a Internet como los Blackberries tiene la posibilidad de ver películas o series de televisión. Es la llamada tercera pantalla, después de la tv y la computadora.

Un mismo programa lo podemos ver en televisión abierta o broadcast, a través de cable o satélite, bajarla a la computadora o al iPod. Quien ofrece el contenido tendrá una clara idea de cuántas veces se ha descargado la película o serie, pero no cuántas personas la van a ver, cómo son , o cómo la van a ver. Se puede bajar a computadora un programa para niños pero reproducirse a través el televisor de la sala como un programa normal.

Eso sin contar contenidos más fragmentados como los que ofrecen sitios como Youtube.

Por supuesto que hay de países a países y esto todavía no permea o pega igual en todos, pero la tendencia nos hace prever un futuro muy interesante en cuanto a la exposición a contenidos, medios, canales de distribución, y a su correspondiente medición.

Las otras pantallas (cont.)

Como comentaba en el anterior post, el tema de la medición de audiencias no es tan fácil de determinar en un mundo en el que los medios se confunden con los contenidos y los contenidos con los soportes en donde se reproducen.

En este texto Web beats TV or fussy math? de Cory Bergman comenta sobre el ya conocido video donde aparece Sarah Palin en el programa Saturday Night Live: no es posible comparar la cantidad de gente que vio este material en televisión según datos de Nielsen versus la cantidad de gente que vio el mismo material a través de Youtube y sitios similares. ¿Por qué? En el caso de Yotube contamos la cantidad de veces que un video es visto en una computadora. No es posible saber si una misma persona ha visto el video varias veces o se la ha pasado mostrándoselo a todos los integrantes de su familia. Esto por mencionar solo una de las limitantes de la medición.

Lo curioso es que la medición de Nielsen también tiene limitantes parecidas. Cuando Nielsen dice que "n" número de personas vieron un programa no necesariamente quiere decir que hayan visto el programa completo. Tampoco nos puede decir, de hecho, si realmente lo vieron o simplemente tenían el televisor prendido mientras hacían otra cosa como planchar, hacer tarea o incluso… ver videos en youtube.
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La audiencia también comunica

Obama ’08 – Vote For Hope de MC Yogi en Vimeo es uno de los tantos materiales audiovisuales que se han generado a favor o en contra de los candidatos a presidente o vicepresidente en la contienda de Estados Unidos.

No es la primera vez y lejos estamos de que sea la última. Lo que esto está demostrando es que ya no es un fenómeno aislado y extraño, sino que por el contrario llegaron para quedarse.

Lo mismo podemos decir de otros materiales que hacen los fans de sus series de televisión o películas llamados mashups, de los cuales hablaremos con mayor detalle en otro post.

Lo importante a destacar por el momento es una pregunta en términos de análisis o investigación: ¿estos materiales deben de considerarse como reacciones o respuestas de la audiencia o son nuevos mensajes con su propia audiencia?

Estos son los paradigmas que se están rompiendo: la audiencia también comunica.

(Video vía Alt1040.com)