Los conspiradores

El verdadero mal de la humanidad no es una entidad superior. La teoría de la conspiración es real pero mucho más terrible de lo que imaginamos.

Ni una persona ni un grupo de ellas dominando y manipulando el mundo a su antojo, gobernando a cada uno de los individuos. No. Ni judíos, ni norteamericanos, ni alemanes, ni banqueros, ni grandes corporativos, ni millonarios.

Peor: cada uno de los individuos al estar junto a los otros, conspiran, gobiernan y manipulan a la especie.

La teoría de la conspiración es real: los conspiradores somos todos.

No hay jefe, no hay jerarquías, no hay instrucciones diferenciadas. Ni ha dirección de mando ni hay línea de mando: la conspiración sigue todas las direcciones en múltiples líneas.

La expresión y el silencio, la acción y transacción, el hacer o no hacer, todos somos conspiradores.