Conocer y reconocer

El sabio conoce, el ignorante, reconoce.

Sí, los sabios son seres de conocimiento y no con conocimientos. El conocimiento es un proceso continuo que no se detiene nunca. El sabio siempre está conociendo. El sabio hace del conocimiento un verbo en constante conjugación.

Sí, los ignorantes son seres de reconocimiento. Evitan conocer cosas nuevas, solo comparan las nuevas experiencias con los viejos conocimientos acumulados y guardados por la memoria, les clasifican, los nombran, los reconocen.

Para el sabio cada nueva experiencia es única, nueva, y aprenderá algo distinto. El presente nunca es comparable con el pasado. Por eso le llaman mente de principiante. Esa es la mente del sabio, mente de principiante.

Para el ignorante, que contradictoriamente cree saberlo todo, cada nueva experiencia es solo una variación de alguna ya vivida. El presente es solo una version del pasado. El ignorante no aprende, solo pone en práctica lo que sabe. Le gusta repetirse la idea de que conocer el pasado sirve para no repetir los mismos errores. Tristemente eso le impide cometer nuevos errores, indispensables para aprender nuevos conocimientos.

El ignorante tiene una mente enciclopédica, clasificatoria, le encanta ponerle etiquetas a todo. Etiquetas que ya tiene listas, por supuesto.

Ya lo decía el viejo griego aquél: el sabio es el que sólo sabe que no sabe nada. O el otro griego (siempre son griegos), cuando decía que el no era sabio sino un simple amante de la sabiduría.

Y cuidado con pensar que solo podemos ser o sabios o ignorantes. Esto está muy lejos de ser blanco o negro, que el dualismo es una forma de etiquetado, también.

En algunos ámbitos o momentos de nuestras vidas, solemos ser sabios. Nos encanta conocer. Cuando tomamos unas vacaciones y nos ponemos en modo listo para la aventura, para cosas nuevas.

Pero también hay ámbitos o momentos de nuestras vidas en que solemos ser ignorates. Al referirnos a ese partido político que tanto odiamos, o al recibir al empleado nuevo de la oficina que pobrecito no tiene idea de nada, o al aburrirnos por la rutina que ya no tiene nada nuevo que ofrecernos.

Tu, conoces o reconoces. ¿En qué ámbitos de tu vida eres un ser de conocimiento contínuo y en que otros solo reconoces lo que crees ya saber o haber vivido?